viernes, 13 de junio de 2014

MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO.




Un cordial saludo para todos…


Alguien dijo alguna vez: “si tus miedos te dominan, tu potencial se pierde”.

¿A qué viene este comentario? Precisamente para darles a conocer uno de los temores que más aqueja a los seres humanos: El pánico escénico, el miedo a hablar en público.

Estoy seguro que en alguna ocasión muchos de ustedes antes de enfrentarse a un auditorio determinado, ya sea en un salón formal o ante un grupo de amigos y conocidos, han sentido sus cuerpos cómo se tensionan… Tal vez comienzan a sudar, a temblar… y lo que es peor, sus mentes quedan en blanco. No saben qué decir, ni siquiera cómo comenzar.

Pues bien, déjenme decirles que el miedo a hablar en público ocupa una de las primeras posiciones entre los tantos temores que nos aquejan en determinadas circunstancia, por encima hasta del temor a la misma muerte. ¡Es cierto! Cuando se trata de hablar en público muchos desearían mejor estar muertos.

Y lo que pasa es que el temor a dar un discurso ante un determinado número de personas, está acompañado de otros temores: miedo a no saber expresarse, miedo a hacer el ridículo, miedo a que no sean tenidas en cuenta sus opiniones, miedo a la crítica, miedos y más miedos.

El hecho de no poder hablar en público no es más que un problema de inseguridad, en algunas ocasiones de baja autoestima. Y es que expresar tus conceptos ante otras personas no tiene nada que ver con ser un experto orador. Es cuestión de creer en lo que tienes para expresar. En algunas ocasiones hemos visto a personas que, sin un gran nivel cultural y sin ningún dominio de la oratoria, son capaces de pararse delante de cualquiera y sencillamente hablar y manifestar lo que quieren. Son personas que hablan sin prejuicios, que se expresan sin tapujos y que simplemente dicen lo que sienten.

El primer error que podemos cometer al hablarle a un grupo de personas es querer utilizar palabras rebuscadas, que lo único que hacen es generar un desorden de ideas que difícilmente van a ser comprendidas. Hasta el más ducho de los oradores alguna vez empezó hablando de la forma más sencilla… ¡Eso es lo primero que debemos hacer! Hablar con naturalidad. Eso permite que la mente fluya, que las ideas no se atasquen en nuestra lengua, que la voz no nos tiemble y que los oyentes tengan también una gran disposición para escucharnos.

Lo primero que debemos comprender es que si tenemos en frente a unas personas dispuestas a escucharnos, es porque estamos en un espacio positivo, y la forma como lo afrontemos va a determinar que siga siendo un ambiente agradable y al final muy reconfortante al comprobar que hablamos, nos escucharon y dimos a conocer nuestras ideas.

Así que, dejemos la inseguridad a un lado, aumentemos nuestra autoestima y hablemos a todas esas personas que están dispuestas a escucharnos.

Gracias.

1 comentario:

  1. La forma mas usada de interactuar entre todos es por la comunicación oral teniendo esta diferentes facetas dependiendo de factores sociales, culturales, políticos, como todos manejamos roles dentro de un modelo social establecido se crearon las jergas con la que se entienden los integrantes de un rol especifico como vemos la jerga de los médicos, la de los abogados y hasta la integrantes de pandillas









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